Un gobierno de ruptura que no querrá ser efímero
15 enero 2016 by JRT
El nombramiento de los nuevos consellers pone en marcha definitivamente la legislatura catalana con el objetivo de intentar la ruptura con el Estado. Aunque todavía queda por cerrar la decisiva asignación de puestos y responsabilidades dentro de la cámara (quiénes dirigirán qué comisiones, quiénes serán portavoces, etc.), la elección de los miembros del ejecutivo y la distribución de carteras nos da una información muy importante sobre cómo queda la geografía del poder en la gobernación de Cataluña y sus implicaciones para los próximos años. Como se encargó de recordar el President Puigdemont en su discurso de investidura, la tarea del nuevo ejecutivo es impulsar –en 18 meses- la legislación necesaria para activar la ruptura con el resto de España, según establece la Declaración aprobada por el Parlament en noviembre. El perfil de casi todos los consellers responde a esa orientación. Sin embargo, el nuevo equipo de gobierno nace con algunos interrogantes sobre las posibilidades reales para alcanzar estos objetivos.
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