Feed on
Posts
comments

A veces, sucede lo inimaginable: desaparecen partidos importantes o se convierten en irrelevantes. Todo empieza el día en que se da una combinación fatal: ganar el poder sin estar preparado

Todo empieza a fallar: se encoge el electorado, su base social, y con ello puede que también su base de afiliados. Pero no su estructura de mandos centrales y territoriales. El partido se hace pequeño por abajo

Diversos estudios apuntan el recurso creciente de los partidos a renovar la forma de selección de sus jefes como instrumento de reacción ante situaciones de enorme adversidad política

Se trata de aplicar la lógica aplastante de la democracia de los afiliados para conseguir derribar la no menos aplastante, pero más dañina, lógica del liderazgo cautivo en la cúspide de los partidos.

Read Full Post »