Feed on
Posts
comments

La política española amenaza con transformarse en una lonja de pescado proveniente de las aguas nada frías de las emociones y sentimientos nacionales. Desde hace semanas, PP y Ciudadanos rivalizan en el nivel de dureza y patriotismo con el que tratar la cuestión catalana. La presentación de España ciudadana (una reedición de la plataforma Movimiento Ciudadano que el partido utilizó en 2013 para ampliar el perímetro electoral del partido) ha dejado la subasta en un punto alto. Los últimos posicionamientos del PSOE sobre el pensamiento de Quim Torra parecen ser un intento de sumarse a la puja. ¿Esta subasta de la hegemonía nacional es el hilo narrativo que nos espera de aquí al ciclo electoral de 2019 que abrirán las elecciones andaluzas? ¿Con qué consecuencias?

(En colaboración con Astrid Barrio).

Seguir leyendo en Agenda Pública.

Debemos situar la polémica en torno a los prejuicios del president Torra en el contexto de una transformación de fondo en la política catalana. Una mutación que se está manifestando, de hecho, en muchas democracias occidentales, aunque sea en Cataluña (y a través de ella, por extensión, en el resto de España) donde ha encontrado un caldo de cultivo altamente propicio. Me refiero a la sustitución de la tradicional política de los intereses por una renacida política de la identidad.

Seguir leyendo en Agenda Pública.

Hay un ‘momento Ciudadanos’, según el parecer de la mayoría de analistas políticos. En los últimos meses, el apoyo al partido en las encuestas ha subido de forma constante, mientras que sus rivales se estancaban o bajaban en igual forma. Metroscopia/El País incluso sugería un sorpasso de Ciudadanos a los dos grandes. J. Fernández Albertos apuntaba que ese aumento, además, parecía extenderse a nuevos grupos de electores. Peligra, en definitiva, la hegemonía que el PP ha tenido sobre el espectro de votantes desde el centro a la derecha desde hace más de dos décadas. Peligra el mayor logro de Aznar.

Pero Ciudadanos todavía tiene un talón de Aquiles: su vulnerabilidad competitiva y su fragilidad organizativa. No son dos problemas, sino dos caras de la misma moneda: Ciudadanos aún sigue siendo –a día de hoy- un partido menor, cuyas tremendas aspiraciones y expectativas superan el perímetro real de sus bases electorales y organizativas. ¿Cómo acompasarlas?

[Seguir leyendo en Agenda Pública]

El sistema de financiación de los partidos está cambiando, sin que sepamos muy bien hacia dónde, aunque la dirección está clara: se está reduciendo el dinero que ingresan los partidos por vías formales y fiscalizables para desarrollar sus tareas políticas.

Seguir leyendo en Agenda Pública.

El 21-D pone de manifiesto que en Cataluña no existen mayorías silenciosas, ni mayorías para la ruptura. Solo hay minorías heterogéneas y fluctuantes, de las cuales la independentista es la más numerosa en estos momentos. Veremos ahora si los partidos siguen apostando a rentabilizar sus apoyos enfrentándolas entre sí, o si optan por representarlas para sumarlas y levantar con ello mayorías verdaderamente legítimas, centradas en la idea fuerza del reciente libro del primer ministro canadiense, Justin Trudeau: Todo aquello que nos une. Paradójicamente, para ello resultará más eficaz el discurso del PSC y de los comunes que el de los partidos más votados. Eso también lo han dejado claro las elecciones.

[Siga leyendo en Agenda Pública.]

Les élections du 21 décembre ont redonné la majorité au camp indépendantiste catalan, sans faire avancer une solution, analyse le politologue catalan Juan Rodriguez Teruel.

[Leer la entrevista por Catherine Gouëset en l’Express.]

 

¿Cuántas veces han oído a algún político llamar miserable a otro últimamente? En estos o parecidos términos, en Cataluña, muchas. El creciente recurso a tratar las diferencias políticas en términos de ruptura, de identidad o de pureza moral (dignidad, honestidad…) favorece las descalificaciones rotundas o, simplemente, el insulto. El procés contenía todos estos ingredientes: una revolución que aspiraba a quebrar un Estado y su marco constitucional para construir otro, promocionando (inevitablemente) unas identidades en detrimento de otras, y dotado de una ostentosa superioridad moral.

[Siga leyendo en Agenda Pública.]

Se les esperaba, pero su llegada no ha dejado de causar fuerte impresión. Los jueces irrumpen definitivamente en el ‘procès’ y se sitúan en el centro de él. Y con ello nos recuerdan que, pese a las proclamas de muchos, en el arreglo que ponga fin al procès (sea el que sea) el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional también tendrán un papel protagonista. Con ello, España aportará un nuevo ejemplo de un fenómeno de carácter mundial, que va mucho más allá de la cuestión catalana. Ser trata de lo que el politólogo Ran Hirschl ha llamado la “judicialización de la mega-política”. Con él se refiere al creciente peso que están ganando los agentes judiciales en la resolución de asuntos que, hasta décadas recientes, quedaban reservados al mundo de la decisión puramente política, la “alta política”.

[Siga leyendo en Agenda Pública.]

La convocatoria de elecciones para el 21 de diciembre anunciada por el presidente Rajoy pone de manifiesto hasta qué punto el movimiento soberanista ha dejado perder la iniciativa política tras cinco años marcando el calendario del proceso. Una jugada maestra para muchos, pero que no evita la mayor de las paradojas que se darán el 21-D: el éxito de Rajoy será haber convocado unas elecciones en las que su partido cosechará un pobre resultado. Uno más.Si se confirman los pronósticos electorales, podría ser incluso el partido con menor representación de un Parlament hiperfragmentado.

[Siga leyendo en Agenda Pública.]

Hay algo que no me cuadra en todo esto. Me refiero a cómo la política española está abordando el artículo 155 CE y sus posibles efectos ‘perversos’ o ‘no previstos’ -más allá del desafío soberanista- sobre el conjunto del sistema político español.

A pesar de la gravedad con que Mariano Rajoy presentó el texto con que solicitará al Senado la intervención de la autonomía catalana, quizá no pudo evitar en su escenificación un cierto tono de agente judicial impartiendo una sentencia tan incómoda como implacable, antes que la imagen de un hombre de Estado junto a la orilla del Rubicón. No es el único. En realidad, así se está despachando, por parte de sus impulsores, la que puede convertirse en una de las decisiones políticas más trascendentales desde el restablecimiento de la monarquía parlamentaria hace cuarenta años: un mero recurso constitucional que busca efectos jurídicos para un problema jurídico, restablecer el Estado de Derecho en Cataluña. Un instrumento legal que podría haberse aplicado para un problema administrativo en Canarias hace unos años ahora se utilizará para una rebelión contra el Estado en Cataluña y – si funciona-… ¿por qué no en otras Comunidades en el futuro?

[Siga leyendo en Agenda Pública.]

This chapter analyses the presence of non-political ministers in the Spanish cabinet in the democratic period since 1977, where one out of five ministers did not belong to the ruling party at the time of her appointment and one out of three can be considered as a non-political minister. By observing the selection and deselection of these individuals, it shows the cabinet dynamic behind the ministerial appointments and the differences between the more political type of ministers and those coming from outside political pathways. Despite some outstanding exceptions, non-political ministers are often recruited from outside the parliament and have fewer chances to develop a relevant ministerial career, staying in the cabinet shorter than political ministers. Similarly, they are more likely to leave the cabinet due to a general reshuffle or to an electoral defeat than to intra-cabinet conflicts or problems arising with parties. In the end, the significant amount of non-political ministers reflect the strong ‘presidential’ tendency of Spanish politics, with the predominance of the prime minister in and out of the cabinet, and the influence of the multi-level dynamics of the political system in the ministerial recruitment.

[Enlace a la editorial.]

 

La aceleración de acontecimientos es tal que resulta difícil descartar desarrollos hasta hace poco inverosímiles en la política catalana y de toda España, incluido un accidente de la Historia. Y si la predicción en ciencias sociales es siempre una actividad con riesgos, en un contexto tan voluble como el actual resulta directamente audaz. No obstante, y sin ánimo de dar respuesta a la pregunta ¿qué va a pasar ahora?, sí es posible plantear posibles escenarios. Salvo que el vértigo se imponga en el Govern, lo que se vislumbra a corto plazo es una declaración unilateral de independencia y la subsiguiente activación del artículo 155 de la Constitución. A partir de ahí el horizonte se vuelve ya brumoso pero ensayemos aquí una mirada más a largo y por encima de la niebla.

(Co-autor: Ignacio Molina)

[Siga leyendo en Agenda Pública.]

Lamentablemente, la jornada del 1-O quedará marcada por las imágenes de violencia en los intentos de la policía por detener la celebración de la consulta organizada por la Generalitat fuera del marco constitucional. El día comenzó con un anuncio, por parte del Govern, del cambio de reglas en el funcionamiento de la votación, lo que implícitamente rebajaba el acto a un nuevo 9-N como el de 2014. De este modo, la falta de garantías se hacía más evidente. Los resultados finales, anunciados por el Govern a última hora del día, sugieren que el poder de convocatoria de esta consulta, en ausencia de la actuación policial de estas últimas dos semanas, habría sido no muy distinto del que se dio en 2014.

[Siga leyendo en Agenda Pública.]

Puigdemont ha cerrado su primera (¿y quizá última?) remodelación de un ejecutivo que se encontró ya hecho al llegar y en el que no había conseguido ganar la autoridad suficiente para garantizar el cumplimiento de su agenda política. Ni siquiera ha podido controlar los tiempos en una crisis de gobierno que venía siendo exigida por sus socios parlamentarios de la CUP y cuyo desenlace había sido anticipado, entre otras, por las crónicas de Javier Casqueiro en El País y Lola García en La Vanguardia. Es cierto que las formas de la remodelación son un poco curiosas: ¿consejeros cesados, o dimitidos, o que “dan un paso al lado” (un gesto instintivo que suele hacer un ser vivo cuando ve venir un gran tortazo y se aparta)?

[Seguir leyendo en Agenda Pública]

 

Si queremos retener dos ideas para sintetizar qué ha significado el 39º congreso federal del PSOE, estas son plurinacionalidad y concentración de poder. Este ha sido el congreso de quienes vencieron en las primarias de mayo pasado, en las que ya quedó patente la transformación que se estaba produciendo en el seno del socialismo español. Y ahora esa transformación se ha concretado: adopción de la idea de España plurinacional, y evolución hacia una ejecutiva federal sin facciones.

Siga leyendo en Agenda Pública.

Una de las transformaciones más relevantes ocurridas en la polí- tica catalana durante el período 2010-2016 ha afectado al ámbito de la izquierda radical y los verdes. Desde que el comunismo del PSUC (y sus escisiones) se refundara en torno a Iniciativa per Catalunya a nales de los 80s, este espacio ideológico se había mantenido relati- vamente estable hasta el nal del período de gobierno de coalición de izquierdas en la Generalitat. Ni siquiera la escisión de los grupos que fundarían la coalición EUiA en 1998 (episodio que tuvo un impac- to electoral negativo para este espacio en las diversas elecciones de 1999) alteró decisivamente los equilibrios internos y apoyos electora- les sostenidos sobre la primacía de ICV. Sin embargo, el realineamien- to electoral del ciclo iniciado en 2014 va a transformar sustancialmen- te tanto el tamaño electoral de este espacio como su composición, en bene cio de los nuevos partidos surgidos, particularmente Podemos y Barcelona en Comú.

Lea el texto completo en Academia.

Lejos de ser un déja vu, el regreso triunfal de Pedro Sánchez a la secretaría general altera todos los relatos políticos que se han venido elaborando desde que su defenestración abriera el paso a la actual legislatura bajo gobierno de Rajoy. Muchos analistas han sido tentados por la imagen de una victoria de las bases contra el establishment socialista. Hay precedentes que parecen evocar esa lucha entre contra los de arriba. Quizá referirse a la victoria de Obama ante una Hillary Clinton, que en 2007 daba por segura su nominación como candidata demócrata a las presidenciales, pueda sugerir paralelismos inadecuados. Es más fácil recordar la victoria de Borrell en 1998. No obstante, esta imagen de ‘revuelta contra las elites’ es poco ajustada a la realidad: cuatro de cada diez afiliados a corriente de pago han dado su confianza a Sánchez, el mismo porcentaje que ha preferido apoyar a los otros dos candidatos. La fractura no es vertical, sino horizontal.

Seguir leyendo en Agenda Pública.

La función pública es uno de los accesos clave al Gobierno en España, más que en otros países europeos. Cuatro de cada diez ministros desde 1977 eran funcionarios cuando accedieron al Ejecutivo, sin contar entre ellos a los militares ni profesores universitarios. La mayoría pertenecía a los grandes cuerpos de la administración pública (diplomáticos, abogados y economistas del Estado, inspectores de hacienda, registradores de la propiedad…). A su lado, el peso del sector privado en el gobierno es testimonial.

[Siga leyendo en El Periódico]

 

Con el fallecimiento del profesor Sartori, se marcha el último representante de la generación que funda la ciencia política contemporánea tras la segunda guerra mundial. Dejo aquí el texto escaneado de la conferencia inaugural que pronunció en el Congreso de Ciencia Política de la AECPA en Madrid, septiembre de 2005. Se trata de un texto de muy difícil acceso. Fue publicado como separata de la Revista Española de Ciencia Política, de modo que solo está accesible para aquellos pocos que la conservaron. Es una reflexión excelente.

Sartori 2005 Democracia y bien gobierno

¿Tener menos ministros parlamentarios erosiona el carácter representativo de los ejecutivos? ¿Y qué consecuencias puede comportar para los propios ministros poseer menor experiencia parlamentaria? Para responder a estas preguntas, vamos a estudiar en el caso español. Además de ser el sistema parlamentario con mayor variación a lo largo del tiempo en su número de ministros parlamentarios , en él coinciden factores diversos que conectan con fenómenos distintos. Con este objetivo, en las próximas páginas vamos a dar un repaso de las principales explicaciones teóricas sobre la selección de los ministros y su dimensión representativa. Posteriormente, analizaremos el caso español, aportando alguna evidencia empírica sobre la selección parlamentaria de los ministros en España y sus consecuencias.

Lea el texto completo en este libro de F. González y J.Fernández Albertos.

Older Posts »